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Dolores de menstruación en el embarazo: ¿son normales o hay algo más?

Dolores de menstruación en el embarazo: ¿son normales o hay algo más?

Durante las primeras semanas de gestación es posible sentir un dolor similar a la menstruación. Cuando esto ocurre puede ser debido a la implantación del embrión.

Dolores de menstruación en el embarazo

Cuando estás embarazada es común que te acostumbres a una pequeña cantidad de molestias que, por lo general, se caracterizan especialmente porque suelen ser habituales: dolor en los senos, dolor en la espalda, dolor en los pies… Sin embargo, si experimentas dolor o calambres abdominales es normal sentirte un poco preocupada.

A menudo, algunos calambres abdominales y dolor durante el embarazo son absolutamente normales. Pueden estar asociados, sobre todo, desde a problemas de estreñimiento o un aumento del flujo sanguíneo al útero en el primer trimestre, hasta las conocidas como contracciones de Braxton-Hicks en el segundo y tercer trimestre.

Sin embargo, en ocasiones puede ser un signo o un síntoma de infección del tracto urinario, preeclampsia, aborto espontáneo o cualquier otra afección o condición que sí requiere de la necesaria atención médica. Si bien siempre es más seguro llamar al médico cuando tengas algún síntoma que te preocupe, a continuación te explicamos cómo es más probable que los calambres no sean motivo de preocupación (y cuándo sí pueden indicar la presencia de algo más grave).

Calambres abdominales que pueden ocurrir durante el embarazo (y ser totalmente normales)

Gases y flatulencias

Tanto los gases como la hinchazón abdominal a menudo aparecen durante el embarazo, debido especialmente a los niveles elevados de progesterona, una hormona que relaja los músculos del tracto digestivo. Como consecuencia de ello, la digestión se ralentiza, causando hinchazón y estreñimiento. Lo que se traduce en la aparición de incómodos y dolorosos calambres en el abdomen.

Puedes prevenir estos problemas gastrointestinales si consumes varias comidas pequeñas repartidas a lo largo del día, en lugar de comidas más grandes. Es importantísimo tomarte tu tiempo para comer, beber mucha agua, y además comer de forma tranquila y relajada. Además, en caso de estreñimiento, es fundamental comer alimentos ricos en fibra.

Flujo sanguíneo al útero

Durante el embarazo, el cuerpo envía una mayor cantidad de sangre al útero. Esto puede ocasionar la aparición de una sensación de presión en esta área. Por lo que se trata de un dolor o presión absolutamente normal.

Cuando esta presión aparece sumergirse en un baño tibio (que no caliente) o acostarse y descansar puede ayudar a la hora de aliviarlo.

Infección del tracto urinario

Aunque una infección del tracto urinario puede no causar síntomas, en bastantes veces suele ocasionar dolor o presión en el área pélvica, acompañado de otras señales más o menos evidentes, como podrían ser: dolor y ardor al orinar, orina maloliente, fiebre, orina turbia o con sangre y necesidad de ir al baño con una mayor frecuencia.

Si no se trata, la infección del tracto urinario puede volverse grave. No obstante, un tratamiento a base de antibióticos generalmente ayudará a curar la infección fácilmente y sin más complicaciones.

¿Puede ser un dolor de menstruación?

En algunas ocasiones, es posible experimentar cólicos parecidos a los de la menstruación, unido a la aparición de un sangrado leve. Cuando esto ocurre en realidad la mujer puede pensar que el período está llegando, por lo que en absoluto sospecha que está embarazada.

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Sin embargo, todos estos síntomas son en realidad el resultado de que el óvulo fecundado se adhiere a la pared uterina, algo que suele ocurrir entre los 8 a 10 días después de la ovulación, y duran solo un día aproximadamente, como máximo. Es lo que médicamente se conoce como implantación, y al sangrado que lo acompaña, por tanto, sangrado de implantación.

¿Puede ser por un aborto?

El aborto espontáneo suele ser una de las mayores preocupaciones desde el primer momento en que la mujer sabe que está embarazada, en especial cuando surgen algunos dolores o calambres abdominales, lo que puede ocasionar que salten las alarmas.

La mayoría de los abortos espontáneos ocurren durante el primer trimestre, aunque es cierto que también pueden ocurrir en el segundo trimestre. En ocasiones, es difícil saber si el dolor es debido a la implantación, a la expansión del útero o a la existencia de un aborto espontáneo propiamente dicho, por lo que el síntoma más importante que debes tener en cuenta es el sangrado.

A diferencia de los calambres que tienen lugar durante la implantación (salvo la presencia de un ligerísimo sangrado), los calambres que ocurren durante el aborto generalmente se acompañan de sangrado que continúa durante varios días y que, además, aumenta con el tiempo.

Cuándo llamar al médico

Tal vez te preguntes cuándo un calambre o un dolor abdominal en el embarazo sí puede ser motivo de preocupación. Para estar total y completamente segura, siempre debes comunicarte con tu médico si esos calambres o dolores te preocupan. Y, más aún, debes llamarlo inmediatamente o acudir al hospital si sientes dolor abdominal continuo o intenso.

Además, también debes ponerte en contacto con tu médico si los calambres abdominales van acompañados de algunos de los síntomas que te mostramos a continuación:

  • Fiebre o escalofríos.
  • Manchado o sangrado, existan o no calambres.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Cambios en la visión, lo que puede incluir visión borrosa, ceguera temporal, sensibilidad a la luz o ver luces o puntos intermitentes.
  • Dolor o ardor al orinar, o sangre en la orina.
  • Dificultad para orinar.
  • Mareos o sensación de desmayo.
  • Más de cuatro contracciones en una hora, lo que puede ser un síntoma o una señal de parto.
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